La muerte del Águila de Hierro
Eldridge, noroeste de Inglaterra, primavera de 1923. Una ciudad portuaria envuelta en niebla, vapor y gas, donde el West End baila en el Silver Finch y las fundiciones del East End exhalan humo negro; y el nombre de un hombre silencia las habitaciones en ambos lugares.
A las tres de la mañana, Sir Harold Rabin —director de Spicer & Sons, el patriarca del acero al que todo el Norte llama el Águila de Hierro— fue hallado muerto en su suite del último piso del hotel, con el cráneo destrozado por unas pesadas tenazas de chimenea marcadas con un emblema totémico. La puerta estaba cerrada desde dentro. Una habitación imposible, un hombre invencible, asesinado.
No confiaba en nadie, y nadie lo lamenta. Un hijo desheredado, una joven esposa enjaulada, un pintor humillado, un agitador laboral, una cantante a la que no dejaba marchar, un camarero al que chantajeaba, un gerente nocturno al que estaba dejando de lado: siete personas querían al viejo águila muerto y, en esta misma noche, casi todos subieron sus escaleras.
- 🗺️ Un mapa de la ciudad interactivo: veinte puertas en cuatro distritos; toca en cualquiera, pero cada visita cuesta tiempo.
- 🔍 Investiga las escenas al estilo Holmes: las pistas se esconden en la prosa; fija pruebas físicas y pistas verbales en tus tableros.
- 🧑🤝🧑 Un tablero de sospechosos vivo: los motivos, coartadas y sospechas cambian a medida que investigas, y los testigos mienten según sus propios intereses.
- ⏱️ Tres períodos al día, dos acciones cada uno; el rastro se enfría si pierdes el tiempo.
- ⚖️ Cuando estés listo, acude al Precinto del Támesis y señala al asesino. Sea correcto o no, la verdad saldrá a la luz y será calificada.
Un whodunit de juego limpio: todas las conclusiones se pueden alcanzar mediante pistas plantadas honestamente. Que tú lo logres es otra historia.
