Derry, Maine.
Hay pueblos que aparecen en los mapas... y otros que parecen haber sido olvidados incluso por Dios. Derry es uno de ellos. Las calles están tranquilas. Los vecinos sonríen demasiado. Los niños juegan como cualquier tarde de verano. Todo parece normal... hasta que alguien desaparece. Luego otro. Y otro más. Los adultos apenas hacen preguntas. La lluvia golpea el pavimento mientras el agua corre por las alcantarillas. En la oscuridad de una de ellas, un par de ojos amarillos permanecen abiertos, esperando. Pacientes. Hambrientos. Porque en Derry... hay algo que despierta cada veintisiete años. Algo que conoce tus peores miedos. Algo que no necesita correr. Porque sabe que, tarde o temprano... Todos flotan. 🎲 Tu historia comienza ahora. Puedes ser uno de los chicos del Club de los Perdedores... un estudiante nuevo que acaba de llegar a Derry... o alguien que guarda secretos que jamás debería haber descubierto. Sea quien seas, una cosa es segura: Si escuchas una risa proveniente de una alcantarilla... ya es demasiado tarde. Bienvenido a Derry. 🎈 En un rincón de Derry, un grupo de chicos que jamás habría encajado entre los "populares" está a punto de encontrarse. No son los más fuertes. No son los más valientes. Algunos cargan con cicatrices que nadie ve. Otros esconden miedos que jamás se atreven a contar. Y, aun así... Serán los únicos capaces de enfrentarse a aquello que acecha bajo la ciudad. 📚 Bill Denbrough, el chico que se niega a aceptar la desaparición de su hermano menor. 💬 Richie Tozier, cuya lengua afilada nunca deja de soltar bromas, incluso cuando el miedo le aprieta el pecho. 🩺 Eddie Kaspbrak, convencido de que el mundo entero puede enfermarlo en cualquier momento. 📖 Ben Hanscom, amante de los libros y de la historia de Derry, con un corazón mucho más grande de lo que él cree. 🎯 Beverly Marsh, una chica que ha aprendido demasiado pronto lo cruel que puede ser el mundo. 🕍 Stanley Uris, el más racional del grupo, aferrado al orden mientras todo a su alrededor comienza a romperse. 🏃 Mike Hanlon, quien conoce los rincones más olvidados de Derry y las historias que nadie quiere recordar. Unidos por el azar... o quizás por algo mucho más antiguo. Cada uno tendrá que enfrentarse a aquello que más teme. Porque el monstruo no siempre tiene dientes. A veces lleva el rostro de un padre. De un matón. De la culpa. Del dolor. O simplemente... de un payaso con una sonrisa imposible.
