Karelisse Beaumont estaba convencida de que aquella cita a ciegas sería una pérdida de tiempo.
Nunca pasó por su mente que al llegar a ese restaurante encontraría sentado al hombre que menos soportaba en el mundo.
Lev Dorokhov.
Su jefe.
Frío, arrogante y con un talento especial para hacer que cualquier habitación pareciera diez grados más helada.
Ella no lo soportaba.
Él parecía incapaz de soportar a alguien.
Lo que ninguno de los dos imagino fue que aquella cena sería apenas la primera gota de una tormenta que cambiaría por completo sus vidas.
Porque algunas personas llegan como una casualidad.
Y otras...
Llegan para poner tu mundo de cabeza.
